
El dolor por la pérdida de un ser querido es el período de sufrimiento y duelo después de una muerte. El llorar a alguien es una parte del proceso normal de reacción ante una pérdida. Usted puede experimentar el sufrimiento como una reacción mental, física, social o emocional. Las reacciones mentales pueden incluir el enojo, la culpabilidad, ansiedad, tristeza y desesperación. Las reacciones físicas pueden incluir problemas para dormir, cambios en el apetito, problemas físicos o enfermedades.
La duración del dolor por la pérdida de un ser querido puede depender de la cercanía de la relación con la persona fallecida, si era de esperarse la muerte, y otros factores. Los amigos, los familiares y la fe pueden ser fuentes de apoyo. La orientación o la terapia para el sufrimiento también es útil para algunas personas.
Algunas de las etapas de este duelo podrian ser las siguientes:
-
1. Afrontar la muerte.
-
2. Culpa. Reproche y condenación
-
3. Desvalorización de sí mismo
-
4. Descuido personal
-
5. Sentimientos suicidas
-
6. Aislamiento
-
7. Inseguridad. Inutilidad
-
8. Patrones viciosos
-
9. Búsqueda ansiosa de soluciones alternas
-
10. Sueños. Visiones y alucinaciones
-
11. Descontrol del sueño y del apetito
-
12. Dolor
-
13. Desvalorizar a los vivos
-
14. Consideraciones finales
DUELO
En ocasiones, el duelo progresa desde una experiencia emocionalmente
dolorosa hasta una alteración que necesita valoración y tratamiento
adicionales.
• El duelo complicado puede presentarse cuando las emociones son intensas o
de duración especialmente prolongada, e incluye la incapacidad para aceptar la muerte
del ser querido, ideas persistentes relativas a la muerte y preocupación con
pensamientos sobre el ser querido.
• Cuando la duración del duelo es superior a 2 meses y se asocia con sentimientos
persistentes de culpa (diferentes de los asociados con la muerte del ser querido),
preocupación con pensamientos acerca de la muerte (aparte de la del ser querido),
sentimientos de baja autoestima, retraso psicomotor (lentitud en los movimientos
normales) e incapacidad para realizar las actividades de la vida diaria, se considerará la
posibilidad de un trastorno depresivo mayor.
• Si la muerte aconteció de manera violenta o traumática, en particular si el paciente
también la presenció, puede presentarse un trastorno de estrés postraumático. En
estos casos la víctima tiene recuerdos perturbadores recurrentes de la muerte, evita las
situaciones asociadas con ella y manifiesta un estado de vigilancia (activación)
excesiva, como dificultad para dormir, concentrarse y arrebatos de cólera.
DUELO ANORMAL
El tratamiento óptimo de un estado de duelo anormal depende del proceso específico
(véase anteriormente) y de los síntomas de la persona afectada. El tratamiento se basará
en la valoración por parte del médico, con una posible derivación a un psiquiatra
(médico especialista en el tratamiento de los trastornos mentales). En todos los casos es
importante mantener una buena salud general con la ayuda del ejercicio físico, el
seguimiento de una dieta saludable, dormir un número de horas suficiente y evitar el
consumo de alcohol y drogas durante todo el proceso del duelo.
• Sesiones de psicoterapia con un psiquiatra o psicólogo (profesional con formación en
el tratamiento no médico de los trastornos mentales), durante las que la víctima del
duelo tiene la oportunidad de expresar sus sentimientos de pérdida y de aprender
formas de afrontar las emociones asociadas.
• Grupos de apoyo mutuo: algunas personas consideran útil compartir sus sentimientos
con otras que están viviendo experiencias similares.
• Fármacos: puede prescribirse un tratamiento antidepresivo que ayudará a aliviar parte
de los síntomas, en particular si el paciente es diagnosticado de un trastorno depresivo
mayor. También puede ser beneficioso un tratamiento a corto plazo para el insomnio
(con fármacos hipnóticos).
Resumen:
El periodo o proceso de duelo, es decir, el tiempo despues de que un familiar amigo u otra persona querida muere, es dificil, aveces dura años, y en general cada persona lo maneja diferente, es tan individual como la vida misma. Cada quien enfrenta el dolor de modo distinto y el que no sea como lo enfrentan otros no quiere decir siempre que sea una mala forma o "anormal" pero cuando ya hay sintomas de una manera excesiva , es mejor consultar un profesional, pedir ayuda profesional para evitar un desastre mayor, para poder salir adelante y llevar una mejor calidad de vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario